
Sirve amasi natural entero solo o mezclado con purés finos como manzana o pera. Usa una cuchara de punta suave y comienza con 1-2 cucharaditas para comprobar la tolerancia.
- Elige amasi natural sin azúcares ni sabores añadidos.
- Mezcla con leche materna o fórmula si el bebé prefiere un sabor más suave.
- Ofrécelo a temperatura ambiente o ligeramente frío, evita servirlo muy frío.
- Observa señales de intolerancia a los lácteos, como gases excesivos o sarpullido.
- Practica con una cuchara precargada para fomentar la autoalimentación.




