
Para bebés de 12 a 18 meses, sirve el queso feta en pequeños trozos del tamaño de un guisante que puedan agarrar con los dedos. También puedes aplastarlo ligeramente en alimentos blandos como aguacate o verduras cocidas para que sea más fácil de manejar. Evita trozos grandes para reducir el riesgo de atragantamiento.
- Ofrece feta como aderezo en alimentos blandos como puré de batata.
- Mezcla trocitos pequeños en huevos revueltos o avena.
- Asegúrate de que el queso esté a temperatura ambiente para facilitar la masticación.
- Supervisa de cerca mientras exploran la nueva textura.
- Limita a unos pocos trocitos por comida debido al alto contenido de sodio.

