
Para principiantes, pela completamente el mikan y retira todas las semillas y la parte blanca. Considera pelar la fina membrana de cada gajo para que queden más blandos. Tritura los gajos con un tenedor o haz un puré hasta que quede suave. Puedes mezclarlo con avena o yogur para añadir textura.
- Revisa siempre y retira todas las semillas
- Prueba la temperatura: sirve a temperatura ambiente o ligeramente frío
- Comienza con pequeñas cantidades (1-2 cucharaditas) para ver la tolerancia
- Mezcla con leche materna o fórmula para diluir si es necesario
- Observa signos de malestar digestivo, ya que los cítricos pueden ser ácidos




