
Pela y cocina al vapor el nagaimo hasta que esté muy tierno (unos 10-15 minutos), luego haz un puré completamente suave con un poco de leche materna, fórmula o agua para lograr una consistencia líquida. También puedes rallarlo finamente crudo y mezclarlo con otros purés para una textura más delgada.
- Pela bien el nagaimo ya que la piel puede ser dura.
- Cocina al vapor en lugar de hervir para preservar más nutrientes.
- Mezcla con verduras más dulces como zanahoria o calabaza si tu bebé duda.
- Usa un colador de malla fina si el puré parece fibroso.
- Comienza con 1-2 cucharaditas y aumenta gradualmente.




