
Para principiantes (6-9 meses), sirve el mango en tiras grandes y fáciles de agarrar, sin piel. Corta el mango maduro en tiras del tamaño de un dedo (aproximadamente 5-7 cm de largo y 2-3 cm de ancho) que tu bebé pueda sostener en su puño con una parte sobresaliendo. El mango debe estar lo suficientemente blando para machacarse con presión suave, pero firme para agarrarse.
- Elige un mango muy maduro que ceda ligeramente a la presión suave
- Corta las tiras en contra de la fibra para crear una superficie texturizada más fácil de agarrar
- Deja un poco de pulpa en el hueso para un manejo más fácil (quita el hueso antes de servir)
- Supervisa de cerca, ya que el mango maduro puede ser resbaladizo
- Sírvelo a temperatura ambiente para la mejor textura y sabor


