
Para bebés de 9 a 12 meses, sirve hojas grandes y enteras de lechuga que sean fáciles de sostener y morder para tu bebé. La lechuga romana o mantecosa funciona bien porque son resistentes. Asegúrate de lavar bien las hojas y secarlas con palmaditas para reducir lo resbaladizo.
- Ofrece una hoja entera, del tamaño de tu palma, para que sea fácil de agarrar.
- Supervisa de cerca, ya que los bebés pueden morder trozos grandes.
- Evita rallar la lechuga en trozos pequeños para prevenir el atragantamiento.
- Puedes cocinar la lechuga ligeramente al vapor o blanquearla para suavizarla si tu bebé tiene dificultades con la textura cruda.
- Combínala con salsas como hummus o yogur para hacerla más atractiva.




