
Para 6-9 meses, sirve el pollo en tiras grandes y blandas o desmenuzado que tu bebé pueda agarrar y mordisquear. Cocínalo hasta que esté muy tierno—hervido, cocido a fuego lento o en olla a presión—para que se aplaste fácilmente con las encías, y evita añadir sal o condimentos.
- Cocina el pollo hasta que se desmenuce fácilmente con un tenedor
- Córtalo en tiras del tamaño de dos dedos adultos
- Retira todos los huesos, piel y nervios
- Sírvelo sin sal ni especias añadidas
- Ofrécelo junto con verduras fáciles de agarrar como zanahorias al vapor en palitos


