
Muele finamente pistachos sin cáscara y sin sal hasta obtener un polvo usando un procesador de alimentos o licuadora. Mezcla una pequeña cantidad (¼-½ cucharadita) con avena, yogur o purés de frutas. La textura debe ser completamente suave, sin trozos visibles.
- Siempre usa pistachos sin sal para evitar exceso de sodio
- Comienza con solo una pizca para verificar la tolerancia
- Mezcla bien para asegurar una distribución uniforme
- Almacena los pistachos molidos en el refrigerador para mantener la frescura
- Considera mezclar con leche materna o fórmula para una consistencia más líquida





