
Pela y corta los nabos en trozos pequeños, luego cocínalos al vapor o hierve hasta que estén muy suaves (aproximadamente 15-20 minutos). Haz puré con un poco de leche materna, fórmula o agua hasta que quede suave. También puedes mezclar con otros purés como manzana o zanahoria para variedad.
- Cocina al vapor en lugar de hervir para preservar más nutrientes
- Prueba la cocción aplastando con un tenedor; debe estar completamente blando
- Comienza con puré fino y espesa a medida que tu bebé se acostumbre
- Congela el puré extra en bandejas de cubitos de hielo para porciones fáciles
- Mezcla con un alimento familiar como avena si tu bebé es reacio





