
Cocina el mijo hasta obtener una papilla muy suave y líquida. Puedes hacerlo puré con leche materna, fórmula o agua para lograr una consistencia soposa que sea fácil de tragar para tu bebé. Comienza con una textura fina y gradualmente espésala a medida que tu bebé se acostumbra a comer sólidos.
- Enjuaga el mijo minuciosamente antes de cocinar para eliminar cualquier amargor.
- Usa una proporción de 1:4 de mijo a líquido para una papilla muy fina.
- Licúa el mijo cocido hasta que esté completamente suave si es necesario.
- Mezcla con un puré de fruta o verdura familiar para introducir el sabor.
- Sirve a temperatura tibia y siempre pruébalo primero.





