
Prepara una papilla fina y suave cocinando sémola con mucho líquido (agua, leche materna o fórmula) hasta que esté completamente suave y sin grumos. Sírvela fría y lo suficientemente líquida para que gotee fácilmente de una cuchara.
- Comienza con una proporción de 1:4 de sémola a líquido
- Revuelve constantemente mientras cocinas para evitar grumos
- Deja enfriar completamente antes de servir
- Mezcla con sabores familiares como leche materna o fórmula
- Ofrece pequeñas cantidades (1-2 cucharaditas) al principio



