
Para principiantes, pela completamente el caimito y retira todas las semillas. Tritura la pulpa cremosa con un tenedor hasta que quede suave o ofrécelo en tiras gruesas del tamaño de la palma que tu bebé pueda agarrar. Las tiras deben ser del tamaño de dos dedos adultos juntos.
- Siempre supervisa a tu bebé durante la alimentación
- Retira todas las semillas ya que son un riesgo de atragantamiento
- Prueba la textura presionando entre tus dedos—debe triturarse fácilmente
- Ofrécelo en la bandeja de la trona para facilitar el agarre
- Comienza con pequeñas cantidades para verificar la tolerancia

