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Cordero

Proteína

Cordero

El cordero es una carne tierna y sabrosa, llena de nutrientes que apoyan el crecimiento y desarrollo de tu bebé. Su alto contenido en hierro ayuda a formar glóbulos rojos saludables[2], mientras que la proteína de alta calidad favorece el crecimiento muscular y de tejidos[3]. Su sabor suave lo convierte en una excelente opción para introducir las carnes a los más pequeños.

6m+No es un alérgeno comúnRiesgo de atragantamiento: Medio
Primera edad6m+
CategoríaProteína
Alérgeno comúnNo
Riesgo de atragantamientoMedio

¿Cuándo pueden comer Cordero los bebés?

El cordero se puede introducir alrededor de los 6 meses, cuando tu bebé comience con alimentos sólidos, siempre que se prepare con una textura adecuada para su edad. Es una maravillosa primera opción de carne porque es naturalmente tierna y fácil de digerir.

Cómo servir Cordero por edad

Para bebés de 6 a 9 meses, cocina el cordero hasta que esté muy tierno y desmenúzalo en trozos finos y pequeños o aplástalo ligeramente. Sírvelo en tiras suaves y manejables del tamaño de un dedo para fomentar la autoalimentación y reducir el riesgo de atragantamiento. Asegúrate de que la textura esté húmeda y sea fácil de masticar con las encías.
6 a 9 meses

Para bebés de 6 a 9 meses, cocina el cordero hasta que esté muy tierno y desmenúzalo en trozos finos y pequeños o aplástalo ligeramente. Sírvelo en tiras suaves y manejables del tamaño de un dedo para fomentar la autoalimentación y reducir el riesgo de atragantamiento. Asegúrate de que la textura esté húmeda y sea fácil de masticar con las encías.

  • Cocina el cordero a fuego lento con caldo hasta que se deshaga fácilmente.
  • Desmenuza la carne finamente y mézclala con un poco de leche materna o fórmula para darle humedad.
  • Ofrece tiras pequeñas, del tamaño de un dedo, que tu bebé pueda sostener y explorar.
  • Evita añadir sal o especias fuertes; mantenlo simple o con hierbas suaves.
  • Siempre prueba la ternura aplastando un trozo entre tus dedos.
Para bebés de 9 a 12 meses, puedes ofrecer trozos de cordero un poco más grandes y suaves a medida que mejoran sus habilidades de masticación. Corta el cordero cocido en cubitos pequeños o forma albóndigas blandas. Sigue asegurándote de que esté tierno y húmedo para una alimentación segura.
9 a 12 meses

Para bebés de 9 a 12 meses, puedes ofrecer trozos de cordero un poco más grandes y suaves a medida que mejoran sus habilidades de masticación. Corta el cordero cocido en cubitos pequeños o forma albóndigas blandas. Sigue asegurándote de que esté tierno y húmedo para una alimentación segura.

  • Corta el cordero en trozos del tamaño de un guisante para practicar la pinza con los dedos.
  • Prepara albóndigas blandas de cordero mezclando carne molida con huevo o pan rallado y horneando.
  • Combina el cordero con verduras cocidas como zanahorias o guisantes para variar las texturas.
  • Introduce condimentos suaves como ajo o romero en pequeñas cantidades.
  • Supervisa de cerca, ya que tu bebé podría intentar tragar trozos más grandes.
Para niños pequeños de 12 meses en adelante, el cordero se puede servir en formas más variadas, como en guisos, hamburguesas o como parte de las comidas familiares. Córtalo en tamaños apropiados para su edad y asegúrate de que siga estando tierno, pero puedes introducir más sabores y texturas a medida que avanzan sus habilidades alimentarias.
12 meses+

Para niños pequeños de 12 meses en adelante, el cordero se puede servir en formas más variadas, como en guisos, hamburguesas o como parte de las comidas familiares. Córtalo en tamaños apropiados para su edad y asegúrate de que siga estando tierno, pero puedes introducir más sabores y texturas a medida que avanzan sus habilidades alimentarias.

  • Incluye el cordero en platos mixtos como pastel de pastor o tacos suaves.
  • Córtalo en trozos pequeños y masticables que se adapten a la capacidad de tu hijo.
  • Experimenta con hierbas y especias para ampliar sus preferencias de sabor.
  • Asegúrate de que el cordero se cocine a una temperatura interna de 63°C (145°F) por seguridad.
  • Fomenta la autoalimentación con cubiertos a medida que se desarrollan sus habilidades motoras.

Seguridad y alérgenos

Riesgo de atragantamiento: Medio

El cordero puede representar un riesgo de atragantamiento si no se prepara correctamente. Para bebés pequeños, sírvelo siempre en puré o picado finamente. A medida que tu bebé crece, puedes ofrecerlo en tiras pequeñas y suaves o trocitos tiernos. Evita cortes duros o con mucha grasa y supervisa siempre las comidas.

No es un alérgeno común

Cordero no es uno de los principales alérgenos. Como con cualquier alimento nuevo, ofrécelo solo y observa reacciones.

Vitaminas y minerales

El cordero aporta una excelente nutrición para bebés en crecimiento. Es rico en hierro, crucial para una sangre y un desarrollo cerebral saludables[2], y contiene zinc para el sistema inmunitario[4]. El fósforo del cordero trabaja con el calcio para fortalecer los huesos[5], mientras que el potasio ayuda a mantener el equilibrio de líquidos y la función muscular[6]. Con 16,8 g de proteína por cada 100 g, apoya las necesidades de crecimiento rápido de tu bebé[3].

Vitaminas
Vitamin VITAMIN B12Vitamin VITAMIN B3Vitamin VITAMIN B6Vitamin VITAMIN B2
Minerales
HierroZincSelenioFósforoPotasio