Puré de Durazno Suave
Un puré suave y naturalmente dulce hecho con duraznos cocidos suavemente, perfecto para introducir a los bebés a las frutas. Esta receta es rica en vitaminas A y C, fibra y antioxidantes, que apoyan la digestión saludable y la función inmunológica. Es una opción simple de un solo ingrediente que es suave para las pancitas pequeñas.

Ingredientes
- 2 medium duraznos maduros
- 2 tbsp agua (opcional)
Preparación
- 1
Lava bien los duraznos bajo agua corriente para eliminar cualquier suciedad o residuo.
Si es posible, elige duraznos orgánicos para minimizar la exposición a pesticidas, y asegúrate de que estén maduros (blandos al tacto) para facilitar el aplastado.
- 2
Corta los duraznos por la mitad, quita los huesos y pela la piel con un cuchillo o escaldándolos en agua hirviendo durante 30 segundos.
La piel del durazno puede ser difícil de digerir para los bebés, por lo que se recomienda pelarlos para evitar riesgos de atragantamiento y asegurar una textura suave.
- 3
Pica los duraznos pelados en trozos pequeños y colócalos en una cacerola pequeña con 2 cucharadas de agua.
Agregar un poco de agua ayuda a evitar que se peguen y facilita el aplastado de los duraznos, pero puedes omitirla si los duraznos son muy jugosos.
- 4
Tapa la cacerola y cocina a fuego bajo durante 5-7 minutos, revolviendo ocasionalmente, hasta que los duraznos estén suaves y tiernos.
Cocinar suavemente preserva los nutrientes y la dulzura natural; evita cocinar en exceso para mantener el sabor y la textura.
- 5
Retira del fuego, deja enfriar un poco, luego aplasta los duraznos con un tenedor o licúa con una batidora de inmersión hasta que quede suave.
Para bebés más pequeños, licúa hasta obtener un puré muy suave; para los mayores, déjalo ligeramente grumoso para fomentar la práctica de masticar.
- 6
Sirve tibio o a temperatura ambiente, y guarda las sobras en un recipiente hermético en el refrigerador hasta por 2 días.
Siempre prueba la temperatura antes de alimentar al bebé para evitar quemaduras, y desecha cualquier porción no consumida después de alimentarlo para prevenir la contaminación.