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Puré de Durazno Suave

Un puré suave y naturalmente dulce hecho con duraznos cocidos suavemente, perfecto para introducir a los bebés a las frutas. Esta receta es rica en vitaminas A y C, fibra y antioxidantes, que apoyan la digestión saludable y la función inmunológica. Es una opción simple de un solo ingrediente que es suave para las pancitas pequeñas.

Tiempo15 min
DificultadFácil
Edad6m+
Puré de Durazno Suave

Ingredientes

  • 2 medium duraznos maduros
  • 2 tbsp agua (opcional)

Preparación

  1. 1

    Lava bien los duraznos bajo agua corriente para eliminar cualquier suciedad o residuo.

    Si es posible, elige duraznos orgánicos para minimizar la exposición a pesticidas, y asegúrate de que estén maduros (blandos al tacto) para facilitar el aplastado.

  2. 2

    Corta los duraznos por la mitad, quita los huesos y pela la piel con un cuchillo o escaldándolos en agua hirviendo durante 30 segundos.

    La piel del durazno puede ser difícil de digerir para los bebés, por lo que se recomienda pelarlos para evitar riesgos de atragantamiento y asegurar una textura suave.

  3. 3

    Pica los duraznos pelados en trozos pequeños y colócalos en una cacerola pequeña con 2 cucharadas de agua.

    Agregar un poco de agua ayuda a evitar que se peguen y facilita el aplastado de los duraznos, pero puedes omitirla si los duraznos son muy jugosos.

  4. 4

    Tapa la cacerola y cocina a fuego bajo durante 5-7 minutos, revolviendo ocasionalmente, hasta que los duraznos estén suaves y tiernos.

    Cocinar suavemente preserva los nutrientes y la dulzura natural; evita cocinar en exceso para mantener el sabor y la textura.

  5. 5

    Retira del fuego, deja enfriar un poco, luego aplasta los duraznos con un tenedor o licúa con una batidora de inmersión hasta que quede suave.

    Para bebés más pequeños, licúa hasta obtener un puré muy suave; para los mayores, déjalo ligeramente grumoso para fomentar la práctica de masticar.

  6. 6

    Sirve tibio o a temperatura ambiente, y guarda las sobras en un recipiente hermético en el refrigerador hasta por 2 días.

    Siempre prueba la temperatura antes de alimentar al bebé para evitar quemaduras, y desecha cualquier porción no consumida después de alimentarlo para prevenir la contaminación.