
Rompe el nori seco en pedacitos diminutos, del tamaño de confeti, y espárcelos sobre alimentos blandos y machacados como aguacate, plátano o batata cocida. También puedes disolver un trocito pequeño en agua tibia y mezclarlo con cereales para bebé o purés para introducir el sabor sin riesgos de textura.
- Comienza con solo una pizca de nori para evaluar la reacción de tu bebé.
- Mezcla los pedacitos de nori en yogur o avena para un toque salado.
- Evita trozos grandes que puedan pegarse al paladar.
- Siempre supervisa de cerca a tu bebé durante la alimentación.
- Ofrece nori junto con alimentos familiares para facilitar la aceptación.



