
Ralla el queso parmesano muy finamente con un rallador microplane o fino. Mezcla una pizca pequeña en purés, verduras trituradas o avena para añadir sabor y nutrientes. Asegúrate de que esté bien incorporado para evitar grumos.
- Usa un rallador microplane para la textura más fina
- Empieza con solo una pizca para probar la tolerancia
- Mezcla bien con alimentos calientes para que se derrita un poco
- Evita ralladuras grandes o trozos
- Ofrécelo junto con alimentos familiares



