
Muele semillas de calabaza crudas o tostadas sin sal hasta obtener una consistencia fina y polvorienta usando un molinillo de café o procesador de alimentos. Mezcla una pizca pequeña (aproximadamente ¼ de cucharadita) en purés suaves, cereales infantiles o yogur para introducir el sabor y los nutrientes sin riesgo de atragantamiento.
- Usa un molinillo limpio y seco para evitar grumos
- Comienza con una cantidad muy pequeña para verificar la tolerancia
- Mezcla en cereales tibios para una integración más fácil
- Almacena las semillas molidas sobrantes en un recipiente hermético en el refrigerador hasta por una semana



