
Para bebés de 8 a 12 meses, usa romero en cantidades muy pequeñas, finamente picado o seco y molido, mezclado en alimentos blandos y triturados. Esto ayuda a introducir el sabor sin abrumar su paladar en desarrollo ni suponer un riesgo de atragantamiento. Enfócate en incorporarlo en platos donde se integre sin problemas, como purés o comidas a base de cereales.
- Pica las hojas de romero fresco lo más finamente posible para evitar trozos duros.
- Comienza con una pizca muy pequeña (aproximadamente 1/4 de cucharadita) mezclada en una porción más grande de comida.
- Combínalo con alimentos suaves como aguacate triturado o yogur para equilibrar el sabor intenso.
- Evita servir el romero solo; siempre mézclalo con otras texturas seguras y blandas.
- Observa la reacción de tu bebé al nuevo sabor y ajusta la cantidad si es necesario.

