
Para bebés de 6 a 12 meses, usa una pequeña pizca de flores de lavanda secas o hojas frescas finamente picadas mezcladas en alimentos suaves y triturables como avena, yogur o purés de frutas. Asegúrate de que esté bien distribuida para evitar trozos grandes e introdúcela gradualmente para comprobar la tolerancia.
- Empieza con menos de 1/4 de cucharadita de lavanda seca por porción.
- Mezcla en cereales calientes para suavizar la textura y combinar sabores.
- Evita usar aceites esenciales de lavanda, que están demasiado concentrados para los bebés.
- Controla si hay signos de malestar digestivo debido al sabor intenso.
- Usa lavanda orgánica para minimizar la exposición a pesticidas.

