
Para principiantes, cocina las papas hasta que estén muy blandas (se puedan atravesar fácilmente con un tenedor), luego córtalas en bastones o gajos grandes y fáciles de agarrar, del tamaño de dos dedos adultos. Cocer al vapor o hervir funciona bien para conservar nutrientes y lograr una textura que se pueda aplastar. Evita freír o agregar condimentos.
- Pela las papas para quitar las pieles duras que podrían ser un riesgo de atragantamiento.
- Prueba la blandura aplastando un trozo entre el pulgar y el índice; debería deshacerse fácilmente.
- Ofrece trozos grandes que el bebé pueda agarrar con la palma y morder, en lugar de pedacitos pequeños.
- Deja que las papas se enfríen completamente para evitar quemaduras antes de servir.
- Mezcla el puré de papa con leche materna o fórmula para una textura más suave si es necesario.

