
Haz puré de dátiles sin hueso con un poco de leche materna, fórmula o agua hasta que quede completamente suave. Puedes mezclar este puré con otras frutas o cereales para agregar sabor y nutrición.
- Remoja los dátiles secos en agua tibia durante 10-15 minutos antes de licuar para ablandarlos.
- Cuela el puré a través de un colador fino para eliminar cualquier fibra.
- Comienza con una cucharadita mezclada en alimentos familiares para evaluar la reacción de tu bebé.
- Guarda el puré extra en bandejas de cubitos de hielo en el congelador hasta por 2 meses.
- Evita agregar azúcar o miel: los dátiles son lo suficientemente dulces por sí solos.




