
Cocina el conejo hasta que esté muy tierno (la cocción lenta o el estofado funcionan bien), luego tritúralo hasta que quede completamente homogéneo. Puedes necesitar añadir leche materna, fórmula o agua para lograr la consistencia adecuada para tu bebé.
- Retira todos los huesos y cualquier tejido conectivo duro antes de triturar.
- Comienza con pequeñas cantidades mezcladas en purés de verduras que tu bebé ya disfrute.
- Usa una licuadora potente o un procesador de alimentos para la textura más suave.
- Cocina con hierbas suaves como tomillo o romero para añadir sabor (retíralas antes de triturar).
- Congela el puré extra en cubiteras para porcionar fácilmente.


