
Para bebés de 8 a 12 meses, sirve el queso Edam en lonchas finas y planas o en palitos grandes y fáciles de agarrar, del tamaño de dos dedos adultos. Esta forma reduce el riesgo de atragantamiento y ayuda a tu bebé a practicar el agarre y mordisqueo. También puedes rallarlo finamente sobre alimentos blandos como aguacate o puré de patatas.
- Corta el queso en palitos largos (aprox. 5-7 cm) para un agarre fácil
- Evita cubitos o trozos pequeños que puedan tragarse enteros
- Ofrece lonchas finas que el bebé pueda masticar y deshacer con seguridad
- Si lo rallas, espolvorea ligeramente para evitar grumos
- Sírvelo a temperatura ambiente para una textura más blanda

