
Tuesta ligeramente el pan blanco hasta que esté firme pero no crujiente, luego córtalo en tiras largas y gruesas o dedos del tamaño de dos dedos adultos. Esta forma ayuda al bebé a agarrarlo fácilmente y reduce el riesgo de que se desprendan trozos grandes. Puedes humedecerlo ligeramente con un untable como aguacate triturado o yogur para añadir nutrientes y que no esté tan seco.
- Tuesta el pan ligeramente para evitar una textura gomosa
- Corta en tiras de al menos 5 cm de largo
- Quita la corteza si está demasiado dura
- Sirve con una capa fina de puré para facilitar la deglución
- Supervisa siempre de cerca durante la alimentación

