
Corta las uvas a lo largo en cuatro trozos para prevenir atragantamientos, asegurándote de que cada pieza no sea más grande que un guisante. También puedes pelar la piel o aplastar ligeramente las uvas con un tenedor para suavizarlas. Sirve como trozos del tamaño de un dedo que sean fáciles de agarrar.
- Siempre corta las uvas en cuartos a lo largo; nunca las sirvas enteras o partidas por la mitad.
- Considera pelar las uvas para bebés que tienen dificultad con la piel.
- Aplasta las uvas con un tenedor para una textura más suave si lo prefieres.
- Ofrece 2-3 trozos a la vez para evitar que se llene demasiado.
- Supervisa de cerca y modela los movimientos de masticación.

