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Sandía

Fruta

Sandía

¡La sandía es una fruta maravillosa para los bebés! Su sabor dulce y jugoso, junto con su textura suave, la hace fácil de disfrutar para los pequeños, y está llena de hidratación y nutrientes que favorecen un crecimiento saludable. Su alto contenido de agua ayuda a mantener a los bebés hidratados, especialmente en días cálidos, mientras aporta vitaminas y minerales esenciales.[1]

6m+No es un alérgeno comúnRiesgo de atragantamiento: Bajo
Primera edad6m+
CategoríaFruta
Alérgeno comúnNo
Riesgo de atragantamientoBajo

¿Cuándo pueden comer Sandía los bebés?

Puedes introducir la sandía alrededor de los 6 meses, cuando tu bebé comience con los sólidos. Es una excelente opción para los primeros comensales porque es naturalmente suave y fácil de triturar o hacer puré.

Cómo servir Sandía por edad

Para bebés de 6 a 9 meses, corta la sandía en palitos grandes y rectangulares (del tamaño de dos dedos adultos) sin la cáscara. Esta forma es fácil de agarrar y morder para los bebés, permitiéndoles chupar la pulpa jugosa de manera segura.
6 a 9 meses

Para bebés de 6 a 9 meses, corta la sandía en palitos grandes y rectangulares (del tamaño de dos dedos adultos) sin la cáscara. Esta forma es fácil de agarrar y morder para los bebés, permitiéndoles chupar la pulpa jugosa de manera segura.

  • Retira todas las semillas cuidadosamente.
  • Corta en palitos de unos 5-7 cm de largo.
  • Sirve a temperatura ambiente o ligeramente fría.
  • Supervisa de cerca durante la comida.
  • Ofrece en la bandeja de la trona para fácil acceso.
Para bebés de 9 meses en adelante, puedes ofrecer cubos más pequeños (de aproximadamente 1 cm) a medida que desarrollan la pinza. Asegúrate de que los trozos sean suaves y sin semillas para fomentar la autoalimentación y reducir el riesgo de atragantamiento.
9 meses+

Para bebés de 9 meses en adelante, puedes ofrecer cubos más pequeños (de aproximadamente 1 cm) a medida que desarrollan la pinza. Asegúrate de que los trozos sean suaves y sin semillas para fomentar la autoalimentación y reducir el riesgo de atragantamiento.

  • Corta en cubos pequeños y manejables.
  • Mezcla con otras frutas suaves como plátano o aguacate.
  • Úsala como alimento de dedo en comidas o meriendas.
  • Enfríala para un refrescante en clima cálido.
  • Evita agregar azúcar o endulzantes.

Seguridad y alérgenos

Riesgo de atragantamiento: Bajo

La sandía es naturalmente suave y de bajo riesgo, pero siempre retira todas las semillas y córtala de manera apropiada para la edad de tu bebé. Para bebés más pequeños, hazla puré o tritúrala bien para evitar trozos firmes. Supervisa a tu bebé de cerca durante las comidas.

No es un alérgeno común

Sandía no es uno de los principales alérgenos. Como con cualquier alimento nuevo, ofrécelo solo y observa reacciones.

Vitaminas y minerales

La sandía es rica en vitamina C, que favorece un sistema inmunológico saludable y ayuda en la absorción de hierro de otros alimentos.[2] También contiene vitamina A para una buena visión y salud de la piel, y potasio que ayuda a mantener el equilibrio de líquidos en el cuerpo.[3]

Vitaminas
Vitamin VITAMIN AVitamin VITAMIN CVitamin VITAMIN B1Vitamin VITAMIN B5Vitamin VITAMIN B6
Minerales
PotasioMagnesio