
Cocina las cebollas hasta que estén muy blandas y tiernas, luego córtalas en tiras largas y gruesas (del tamaño aproximado de un dedo meñique adulto) que sean fáciles de agarrar para los bebés. También puedes triturar las cebollas cocidas y mezclarlas con otros alimentos blandos como puré de patatas o lentejas.
- Siempre cocina las cebollas completamente—saltea, asa o cuece al vapor hasta que estén completamente blandas
- Ofrece tiras grandes y fáciles de agarrar para fomentar la autoalimentación
- Mezcla pequeñas cantidades de cebolla cocida en alimentos familiares para ayudar en la aceptación
- Evita añadir sal o condimentos fuertes
- Observa si hay molestias digestivas al introducir por primera vez

