
Para 6-9 meses, sirve los huevos bien cocidos y fáciles de agarrar. Revuelve los huevos hasta que estén completamente cocidos y ligeramente húmedos, o hiérvelos y tritura la yema con un tenedor. Ofrece en tiras del tamaño de la palma de la mano o montoncitos pequeños y suaves que tu bebé pueda tomar con toda la mano.
- Revuelve los huevos sin sal ni azúcar para un primer sabor simple.
- Tritura la yema de huevo duro con leche materna o fórmula para una textura más suave.
- Corta los huevos revueltos en tiras del tamaño de un dedo para que sean fáciles de agarrar.
- Asegúrate de que los huevos estén lo suficientemente fríos para manipular pero aún suaves.
- Supervisa de cerca para evitar que se llene demasiado la boca.


