
Para bebés de 8 a 12 meses, remoja las semillas de chía en agua, leche materna o fórmula durante al menos 10 minutos hasta que formen un gel espeso. Mezcla una pequeña cantidad (aproximadamente 1 cucharadita) con alimentos blandos como avena, yogur o frutas trituradas para crear una textura suave y sin grumos que sea fácil de tragar.
- Usa una proporción de 1:4 de semillas de chía a líquido para una consistencia de gel.
- Revuelve bien para evitar grumos que puedan ser difíciles para bebés pequeños.
- Combina con sabores familiares como plátano o aguacate para facilitar la aceptación.
- Comienza con porciones muy pequeñas para verificar alergias o problemas digestivos.
- Evita agregar endulzantes; confía en la dulzura natural de la fruta.

